Los implantes dentales cumplen la misma función que los dientes naturales y son una buena alternativa a las dentaduras o puentes. Se colocan con cirugía y se trata de un procedimiento de duración considerable. En este artículo te explicamos el proceso:

Cómo prepararse antes del implante

La planificación del proceso puede suponer la intervención de varios especialistas, incluido un cirujano maxilofacial y bucal, un periodoncista, un protesista y, en algunas ocasiones, un otorrinolaringólogo.

Los implantes dentales requieren uno o más procesos quirúrgicos, por lo que es necesario que el paciente se someta a una evaluación completa para prepararse bien antes de la intervención, la cual debe incluir:

  • Examen dental íntegro. Pueden realizarse radiografías dentales, imágenes en 3D y también hacerse modelos de la mandíbula y de los dientes.
  • Revisión de la historia clínica. Se debe informar al profesional que va a realizar la intervención si se tiene algún trastorno médico y si se está tomando algún tipo de medicación (incluyendo medicamentos con receta, de venta libre y suplementos). Si existe alguna enfermedad cardíaca o implantes ortopédicos, el profesional puede recetar antibióticos antes del procedimiento quirúrgico para evitar la aparición de infecciones.
  • Plan de tratamiento. Se realiza en función de la situación del paciente y se tienen en cuenta factores como el número de dientes que hay que sustituir y el estado de la mandíbula y los dientes que quedan.

En relación al dolor, la anestesia durante la cirugía puede ser local, general o sedación. Para saber cuál es la opción más idónea, lo mejor es hablar con el especialista que realizará la intervención. El equipo encargado de todo el proceso dará las indicaciones de lo que se puede comer y beber antes de la cirugía, dependiendo del tipo de anestesia que se vaya a utilizar. En los casos de anestesia general o sedación, se debe llevar algún acompañante para la vuelta a casa tras la cirugía y descansar durante todo el día.

¿Qué podemos esperar de la intervención?

Normalmente, este tipo de cirugías es ambulatoria, realizándose por etapas y con tiempos de curación entre ellas. La colocación del implante requiere muchos pasos, los cuales son:

  • Extracción del diente dañado.
  • Preparación de la mandíbula, en caso de necesitarlo (injertos).
  • Colocación del implante.
  • Crecimiento y curación del hueso de la mandíbula.
  • Colocación del pilar.
  • Colocación del diente artificial.

El procedimiento completo puede durar muchos meses y la mayor parte de ese tiempo se basa en la curación y en la espera del crecimiento de hueso nuevo en la mandíbula. Dependiendo de la situación del paciente, el proceso concreto que se realice o los materiales que se utilicen, a veces pueden combinarse algunos pasos.

Injerto óseo: cuándo es necesario

Cuando la mandíbula no tiene el grosor suficiente o no es muy dura, es posible que se necesite un injerto óseo antes de realizar la cirugía para el implante. Esto es debido a que la acción de masticar ejerce una presión enorme sobre el hueso y, si no aguanta el implante, la cirugía no tendrá éxito. Al realizar un injerto óseo, se forma una base más sólida para que el implante resista.

Hay distintos materiales de injertos que se pueden utilizar para la reconstrucción, como pueden ser: natural (de otra parte del cuerpo) o sintético (sustituto óseo que puede facilitar estructuras de soporte para el crecimiento del hueso nuevo.

Para que el hueso trasplantado consiga que el hueso nuevo crezca lo suficiente para que aguante un implante, se necesitará que pasen varios meses. A veces, es posible que solo se necesite un injerto óseo menor, algo que puede realizarse a la vez que la cirugía del implante dental. En función del estado de la mandíbula, se decidirá cómo actuar.

Colocación del implante

En el procedimiento quirúrgico del implante dental, el cirujano hará un corte para abrir las encías y dejar el hueso expuesto. Se hacen una serie de agujeros en el lugar del hueso donde se va a poner el perno metálico del implante. Como el perno hará de raíz dental, se colocará en la parte más profunda del hueso.

Tras esto, quedará un hueco en la zona donde falta el diente. Es posible poner algún tipo de dentadura parcial y temporal para que la apariencia física sea mejor. Esa dentadura se puede quitar para limpiarla y para dormir.

Tiempo de espera hasta el crecimiento óseo

Después de colocar el perno metálico en la mandíbula, empieza un proceso llamado “oseointegración”. En este paso, el hueso de la mandíbula crece y se fusiona con la superficie del implante. La duración de este proceso es de varios meses, fomentando que la base para la pieza dental artificial sea más sólida, al igual que lo hacen las raíces de las piezas dentales propias.

Colocar el pilar

En algunas ocasiones, al finalizar el proceso anterior, puede necesitarse una cirugía adicional para la colocación de la pieza donde se establece la corona, es decir, el pilar. Se trata de una cirugía menor, en la que se utiliza anestesia local.

Para la colocación de esta pieza, el cirujano abre la encía otra vez para que el implante quede expuesto, se fija el pilar al implante y se cierra la encía alrededor de éste.

Cómo elegir los implantes

Cuando la encía cicatriza, se realizan más pruebas de los dientes y boca (como radiografías) para elaborar el diente artificial. No se puede poner hasta que la mandíbula no esté lo suficiente fuerte como para que pueda utilizarse el diente nuevo.

La elección de los dientes artificiales debe realizarse entre el profesional y el paciente, decidiendo si serán removibles, fijos o una combinación:

  • Removibles. Tienen dientes blancos artificiales, rodeados por una encía plástica de color rosado. Se pone en una estructura metálica que se fija al pilar para el implante, colocándose de forma segura en su lugar correspondiente. Se puede quitar fácilmente para limpiarla o repararla.
  • Fijos. Un diente artificial se atornilla o cementa a un pilar permanentemente para un implante individual. Este diente no se puede quitar para limpiarlo o dormir. En numerosas ocasiones, cada corona se adhieren a su propio implante aunque, como son muy fuertes, se pueden sustituir varios dientes con un solo implante si se ensamblan.

¿Qué ocurre tras el proceso?

Independientemente del tipo de cirugía realizada para el implante, es posible que aparezcan algunas molestias típicas relacionadas con cualquiera de los procedimientos quirúrgicos, como pueden ser:

  • Hematomas en las encías y en la piel.
  • Hinchazón de la cara y encías.
  • Sangrados leves.
  • Dolor en el lugar del implante dental.

Resultados de la intervención

En la mayoría de los casos, los implantes dentales tienen éxito. Aun así, en algunas ocasiones los huesos de la mandíbula no se fusionan bien con el implante. Una de las causas puede ser, por ejemplo, fumar ya que contribuye en la aparición de complicaciones en el proceso.

Si el hueso no se fusiona bien, hay que quitar el implante, limpiar el hueso y, alrededor de 3 meses tras la retirada, se puede intentar hacer el proceso de nuevo.